LA RUTA DE LOS BALNEARIOS PERDIDOS I
Ponte Caldelas
Los
orígenes de la utilización de las aguas termales de Ponte Caldelas, se remontan
a la época romana.
Existen
tres fuentes termales: la de las Caldas, cuyas aguas salen a la temperatura de
23 ºC, el manantial de las Ceñas, a 20 ºC, el manantial Coto do Muíño, a 18 ºC
y una cuarta conocida desde antaño como la Fuente del Baño de San Lázaro por
sus innumerables curaciones.
Estas
aguas son sulfuroso-bicarbonatado-ferruginosas y son muy buenas para las enfermedades
de la piel, principalmente para los eczemas, herpes, psoriasis, ictiosis, etc.
También son buenas para las enfermedades del útero y poseen una acción
anti-catarral.
D.
Castor Garrido, comerciante de Vigo, tiene la idea de su aprovechamiento y se
le concede el estudio del alumbramiento de las aguas. Durante este tiempo, va
comprando los terrenos con la idea de edificar un balneario en ellos.
El
terreno para su edificación, consistía en 8.276 m2 y costó 2.856 de
las antiguas pesetas (un equivalente a 17,16 €).
En 1892, se declaran de utilidad pública,
siendo nombrado José Estévez Fernández Médico-Director del balneario en 1894 que abrirá sus puertas un año
después en el verano de 1895.
Sus
aguas fueron premiadas en la Exposición Regional del Lugo en 1896 y recibieron la medalla de plata
en la Exposición de París de 1900.
El
balneario era de planta baja y contaba inicialmente con diez habitaciones para
baños, dos salones de descanso y un cuarto de máquinas para la graduación de
las aguas.
Don
Benito Corbal, le propone a Castor Garrido, la construcción de un hotel y éste
le vende la mitad del balneario por la suma de 10.000 ptas. (60 €). Finalmente
se hace con el balneario entero por una suma de 65.000 ptas. (390,66 €).
En 1907 se instala una capilla en el balneario
bajo la advocación de San Roque, de la que todavía se conservan los restos.
En el
librito “Guía-indicador del Balneario de Puente Caldelas” publicada ese mismo
año, se describe sus instalaciones completándose con los planos.
Tristemente,
el balneario se quema la noche del 2 de abril de 1910. Su vida apenas duró 15 años. A día de hoy, se desconocen las
causas que pudieron originar el incendio.
En 1947 Gregorio Estévez Fernández
adquiere las ruinas y en 1963 pasan
a manos de D. Feliciano Barrera Fernández.
Finalmente,
la propiedad es comprada por cuatro socios, los hermanos Estévez Rodríguez,
José Rivas y Eduardo López convirtiéndose en un restaurante.
En 2007 se vende a la sociedad El Bosque
que idea un ambicioso macroproyecto valorado en 10 millones de euros. En 2008 se desmantela todo lo que quedaba
del antiguo balneario, que no se podrá recuperar jamás, y comienzan las obras
que quedarán paralizadas y a medio ejecutar cuando estalla la burbuja
inmobliaria y todo pasa a manos de la Sareb.
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| Infografía del proyecto |
En
junio de 2018, los terrenos son
adquiridos por el Ayuntamiento de Ponte Caldelas que elabora un anteproyecto de
explotación de las termas, basado en el modelo de las de Outariz en Orense y
que se prevé atraigan unos 50.000 visitantes al año.
En el
recuerdo quedará aquella magnífica edificación que contaba en su primera planta
con salas para gargarismos, irrigaciones nasales, habitaciones con inhaladores
de vapor, consultorio médico, duchas, sala de lectura, comedores de primera y
de segunda categoría, cocina, despensa y sala de billar y en su segunda planta
con 28 habitaciones y dos terrazas que daban al río. Todo un lujo por el precio
de 6 de las antiguas pesetas.
Bibliografía
y fotografías:
- · Martínez Plasencia, Mercedes y Sánchez Cora, Teresa “Ponte Caldelas memoria escrita dun pobo 1500-1300” Tomo IV
- · Turismodepontevedra.blogspot.com/2009/04/balneario-de-ponte-caldelas-las-cenizas.html
- · https://www.diariodepontevedra.es/articulo/comarca-de-pontevedra/ponte-caldelas-logra-rescatar-balneario/20180427223042977871.html









